En suficiente agua, cocemos un kilo de costilla de puerco en trozos con una rodaja de cebolla, dos hojas de laurel y sal al gusto.
Mientras tanto, con un chorrito de aceite, doramos dos rodajas de cebolla, dos dientes de ajo, seis chiles guajillo y tres chiles pasilla sin semillas.
Cuando los chiles estén dorados, agregamos dos jitomates en trozos, dos hojas de laurel, cuatro clavos de olor, ocho pimientas, un trocito de canela y una pizca de comino para guisar.
Cuando los jitomates estén guisados, incorporamos media taza de agua, tapamos y dejamos cocer un minuto más. Después, licuamos todo muy bien y colamos la salsa con la ayuda de un tamiz.
Regresamos con las costillas para ver si el agua ya se consumió y si soltaron suficiente grasa para dorarlas. Si no, agregamos un chorrito de aceite y las terminamos de dorar.
Finalmente, agregamos el adobo a la carne ya dorada, mezclamos y dejamos cocer de 20 a 30 minutos más. ¡Y a disfrutar!