Empezamos cociendo las patas de pollo ya limpias en una olla con suficiente agua, una rodaja de cebolla, dos hojas de laurel, un diente de ajo y sal al gusto, por unos 20 minutos a fuego medio.
En una sartén con un chorrito de aceite, sofreímos media cebolla y tres zanahorias en rodajas, cinco chiles jalapeños en rajas, dos dientes de ajo, dos hojas de laurel y agregamos sal al gusto.
Después, incorporamos los brotes de media coliflor, una taza de vinagre blanco, dos tazas de agua, cuatro pimientas y tres clavos de olor. Tapamos y dejamos cocer por unos cinco minutos.
Pasado ese tiempo, añadimos las patas de pollo ya cocidas y una pizca de orégano. Tapamos y dejamos cocer cinco minutos más. Solo resta dejar enfriar para disfrutar. ¡Provecho!